29 de abril de 2026 | 12:07
En un entorno financiero que exige rigor absoluto y transparencia demostrable, Bancamiga ha fortalecido la prevención en sus procesos y ha elevado su cultura de administración de riesgo.
A las puertas de sus primeros 20 años, la entidad evidencia que su pilar de seguridad se origina en la alta dirección corporativa. Su junta directiva, presidida por el doctor José Simón Elarba, ha priorizado e invertido de forma contundente en cumplimiento y prevención, con un enfoque proactivo orientado a proteger al banco frente a los desafíos globales.
La institución mantiene un compromiso total con la Prevención y Control de Legitimación de Capitales, Financiamiento al Terrorismo y Financiamiento de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva.
Protección a ahorristas
«El respaldo, la visión y la inversión de la junta directiva marcan la diferencia operativa. Es una declaración de principios que permite actuar con total independencia, recursos de última generación y máxima rigurosidad”, indicó Elarba.
El objetivo de la política de liderazgo es resguardar el patrimonio de los ahorristas con la seriedad, la responsabilidad y el respeto que su confianza amerita.
En materia operativa, la entidad mantiene activo y en constante evolución un Sistema Integral de Administración de Riesgos (SIAR). El conjunto de políticas, normas y procedimientos constituye el núcleo del «escudo institucional» del banco, lo que permite identificar, medir, controlar y mitigar de forma anticipada cualquier exposición, y asegura trazabilidad financiera en cada transacción de la red.
La arquitectura de prevención de Bancamiga avanza en su adecuación a estándares internacionales para la operación en el entorno global de la banca, con alineación a las mejores prácticas y lineamientos internacionales. En el ámbito regulatorio nacional, la institución ajusta su operatividad a la normativa prudencial vigente, lo que refuerza el cumplimiento de los parámetros exigidos por el ente regulador y una política de tolerancia cero frente a operaciones irregulares.
En el plano tecnológico y de procesos, el SIAR ha pasado por un proceso de modernización, con rediseño de flujos de trabajo para mayor agilidad, eficiencia y robustez frente a las dinámicas de la economía digital.
Durante los últimos dos años ininterrumpidos, Bancamiga ha ejecutado un ambicioso programa de capacitación y sensibilización dirigido a su personal, con especial énfasis en las unidades de prevención y control. El esfuerzo garantiza que la operatividad diaria del banco recaiga en expertos de carrera altamente capacitados.

